El Sporting logró su quinta victoria consecutiva en un estadio El Molinón que sigue siendo maldito para el Cádiz. Esta vez más que nunca porque el equipo amarillo lamentará cómo no ha sido capaz de puntuar en un partido que dominó, aunque también es cierto que no remató una sola vez entre los tres palos de la meta de Yáñez y la fortuna ante el gol se alió, en cambio, con los locales.