Gabi Fernández se convirtió el pasado lunes en el vigésimo entrenador del Real Zaragoza en estos doce años en Segunda División, una cifra que pone de manifiesto la inestabilidad del banquillo de La Romareda desde su descenso en 2013, consecuencia de la mala gestión deportiva del club aragonés, que ya encadena cinco temporadas luchando por la permanencia. De hecho, el técnico madrileño, de 41 años, afronta el reto de salvar a un equipo en plena caída libre y que ya se encuentra a un solo punto del descenso.