Deportivo y Córdoba cruzaban espadas subidos a la ola buena. Espectacular la de los andaluces, con cinco victorias consecutivas a domicilio y tres seguidas en LaLiga. Esperanzadora la de los coruñeses, con el talón de Aquiles de mejorar su rendimiento en Riazor. Después de un primer tiempo de presión, piernas y escaso peligro, todo cambió en un segundo acto frenético con dos golazos que pudieron ser más. Primero llegó el de Álex Sala, clavado a la escuadra. Diez minutos después empató Zakaria tras una enorme jugada de Yeremay. Reparto de puntos que satisface más a los de Ania, pese a que se quedarse sin su récord de victorias consecutivas a domicilio. Cierta lectura positiva para los coruñeses por rozar la remontada, pero un nuevo golpe en un Riazor en que sólo ha podido celebrar cuatro triunfos en toda la temporada.