El Alavés del Chacho Coudet hace el camino pasito a pasito, punto a punto. Va casi a gatas en su intento por no tropezar y avanzar con firmeza. Las tablas ante Osasuna le sirvieron para comenzar etapa con algo positivo. Reprodujeron el 2-2 en Copa ante la Deportiva Minera, pero esta vez le condujo a una tanda de penaltis que le hizo precipitarse por la cuneta. Y para seguir por esa vía de la paridad, otro reparto del botín, en esta ocasión a un gol, con mejor sabor porque se lo arrancó a un Athletic que llegaba embalado, casi como el equipo con mejores sensaciones del campeonato. Pero también es verdad que se le vio muy cansado en el segundo tiempo, de piernas y mentalmente, sin esa capacidad de reacción que otras tardes le ha impulsado a noquear a cualquiera que se le ponía por delante. Lleva cuatro citas en once días y es normal que semejante desgaste pase factura, que merme la chispa y las ideas ofensivas. Fin a la racha triunfal...