Pocas primeras veces le quedan a Simeone por vivir en el Atlético después de trece años, pero esta fue una de ellas. Y directa a la historia. En la tarde clara, bajo el sol de invierno y esa frase que podrán decir 64.801 personas: “Yo estuve allí”. Allí el día en que el Atleti ganó por primera vez 14 partidos seguidos para ser campeón de invierno de esta Liga que en octubre veía con catalejo, a una distancia de diez puntos. Para ello tuvo que ganarle a Osasuna. Y le costó masticarlo.