Frótense los ojos, pellízquense si quieren, pero nada cambiará el 0-0 del marcador. Aunque este fuese un partido para todo menos para el 0-0. La goleada atlética. El primer tanto en la temporada para el Espanyol. Para todo menos para lo que esta noche de miércoles en el Metropolitano ocurrió. Salía el Espanyol con tres hombres atrás y dos en el carril para abarcar campo, pero se encontró con un Atleti que le recibió saltándole encima. La presión altísima con la que brotó, enseguida fueron manos al cuello para los hombres de Manolo González que, asfixiados, solo veían cómo les silbaban balones cerca. Por hierba y aire, de córner y centros laterales. Por todas partes buscando la portería de Joan. Y luciendo fondo de armario.