Uno de los retos de un cronista es que su texto no se convierta en una consecución de ocasiones de gol, mejor o peor narradas, de los dos equipos. Y eso fue especialmente complicado en el Espanyol-Rayo, un partido abierto, con alternativas, incluso de ida y vuelta, en el que Véliz, con un golazo en el 96′ dio la primera victoria a los blanquiazules. Fue una lotería, pudo ganar cualquiera, pero los tres puntos se quedaron en Barcelona. Lo intentaron con ganas los blanquiazules, también los visitantes, pero fue en su conjunto un partido parejo. El Espanyol sigue con un seguro en la portería y una relación cada vez menos tormentosa con el gol, ya con cuatro puntos en su haber, mientras que al Rayo, tras un partido más que decente, le faltó puntería para llevarse los tres puntos.