Sevilla y Osasuna empataron a fútbol poco vistoso, de lunes, y la justicia alumbró un 1-1 que mantiene a los rojillos al pie de los puestos europeos mientras los nervionenses continúan en tierra de nadie, sin acabar levantar la cabeza pero también poco temerosos, al menos todavía, de lo que venga por debajo.