El Inter podía pasar con un empate, pero no quiso jugar con fuego y ganó el partido en veinte minutos. Como los campeones. Sin dudar, sin dar opción a réplica. El resto del partido fue coser y cantar. Thuram y Lautaro celebran uno de los goles al Mónaco. Un 3-0 imponente ante un Mónaco que se queda en playoff.