El Estadi Johan Cruyff fue escenario de una exhibición total del Barcelona, que arrolló 6-0 al Valencia en una de sus noches más inspiradas de este inicio liguero. Desde el pitido inicial, los de Flick se adueñaron del balón y del partido, con una presión alta que ahogó a los de Mestalla. El primer golpe lo dio Fermín López, culminando una gran combinación con Ferran con un disparo certero que abrió la senda del festival azulgrana. El Valencia, acorralado, apenas pudo salir de su propio campo en una primera parte marcada por el dominio absoluto culé. La reanudación trajo consigo un vendaval imparable: Raphinha, ingresado desde el banquillo, encendió la grada con un doblete que confirmó la avalancha ofensiva. Fermín, en estado de gracia, se apuntó su segundo gol con un zapatazo desde fuera del área, y Robert Lewandowski, fiel a su instinto depredador, cerró la goleada con dos definiciones marca de la casa. En el centro del huracán estuvo Pedri, que orquestó el juego con maestría, recordando por qué muchos lo consideran hoy el mediocampista más en forma del planeta. Mientras tanto, Joan García mantuvo el arco a cero con intervenciones seguras. El Barça no solo se llevó los tres puntos, sino que reafirmó su candidatura a todo, dejando al Valencia hundido en una derrota dolorosa.
San Mamés vivió una noche cargada de tensión y dramatismo en la que el Alavés logró un triunfo histórico por 0-1 ante el Athletic Club, rompiendo más de veinte años sin vencer en el feudo rojiblanco. El partido se abrió en el minuto 57 de manera inesperada: Álex Berenguer, intentando despejar un centro de Denis Suárez, terminó enviando el balón a su propia portería, desatando la euforia visitante y dejando al Athletic obligado a lanzarse al ataque con todo. A partir de ese momento, los rojiblancos buscaron el empate con centros, combinaciones y empuje constante, pero se toparon con un Sivera infranqueable y una defensa del Alavés férrea y muy organizada. El equipo de Coudet, consciente de la importancia de cada balón, supo manejar los tiempos, mantenerse sólido y resistir la ofensiva local hasta el pitido final. La frustración se apoderó del Athletic, que vio cómo la falta de acierto en los metros finales le costaba caro, mientras que el Alavés celebró una victoria que quedará para siempre en su historia por la hazaña lograda en Bilbao.
Carlos Corberán podrá contar con toda su plantilla. Valverde recupera a Lekue, pero tiene lesionados a Nico Williams, Beñat Prados y Egiluz. Están sancionados Yeray y Álex Padilla.



















































