Anoeta fue escenario de una batalla intensa en la que el Real Madrid salió reforzado con un triunfo de mérito (1-2) que mantiene su camino perfecto en LaLiga. Apenas arrancaba el partido cuando Kylian Mbappé castigó un error en la salida de balón de la Real Sociedad para marcar con una acción individual de pura calidad. Sin embargo, la noche se torció pronto para los blancos: Dean Huijsen fue expulsado en el minuto 31 en una jugada muy protestada por los blancos, que entendían que una amarilla era suficiente. El equipo de Xabi Alonso, lejos de hundirse, mostró carácter . Justo antes del descanso, Arda Güler culminó una gran jugada colectiva junto a Mbappé para firmar el segundo tanto y dar oxígeno a los suyos. La Real reaccionó tras el intermedio y encontró el 1-2 en un penalti transformado por Oyarzabal después de una mano de Carvajal, lo que desató la ofensiva local. Los donostiarras volcaron su juego sobre la portería rival, pero se toparon con un Courtois imperial y con la seriedad defensiva de un Álvaro Carreras que no se arrugó pese a la inferioridad numérica durante más de una hora. El pitido final selló la cuarta victoria seguida del Madrid, un triunfo sufrido y de peso que lo mantiene en lo más alto, mientras la Real se marchó con la sensación de haber rozado un premio mayor.
El RCDE Stadium fue testigo de un duelo vibrante que se decidió en los últimos minutos. El Espanyol arrancó con determinación y encontró premio muy pronto gracias a Pere Milla, que adelantó a los suyos con un remate preciso tras un buen servicio de Carlos Romero. El empuje perico no se detuvo ahí: antes del descanso, Roberto Fernández amplió la ventaja, desatando la euforia en la grada. Pero el Mallorca reaccionó y, tras un penalti transformado por Vedat Muriqi, volvió a meterse en el partido. La expulsión de Pere Milla poco después encendió aún más el encuentro y dio alas a los visitantes. Con un jugador menos, el Espanyol se vio obligado a resistir en su propio campo mientras el Mallorca aumentaba la presión. El propio Muriqi, en plena racha, firmó el empate y puso el choque al rojo vivo. Sin embargo, cuando parecía que el reparto de puntos era inevitable, una última acción dentro del área cambió el destino: Kike García asumió la responsabilidad desde el punto de penalti y no falló, sellando un triunfo épico para los locales. El pitido final desató la celebración en Cornellà, con un Espanyol que se mantiene invicto en tercera posición y un Mallorca que se marchó con la sensación de haber rozado la remontada y dejado escapar una oportunidad de oro para sumar.
Xabi Alonso recupera a Bellingham, Camavinga y Endrick, aunque tiene lesionados a Trent Alexander-Arnold, Mendy y Rüdiger, además de la baja del sancionado Huijsen. Manolo González recupera a Expósito, por lo que solo tiene la baja del sancionado Pere Milla.



















































