En Balaídos, el Girona golpeó primero y parecía llevar el duelo encarrilado, pero el Celta sacó un empate en la recta final. Apenas habían pasado unos minutos cuando Vladyslav Vanat cazó un balón en el área y adelantó a los visitantes con un disparo certero, enfriando los ánimos celestes. El conjunto catalán mostró personalidad, con Ounahi y Asprilla liderando las transiciones, mientras el Celta trataba de responder con empuje, aunque sin claridad en los metros finales. La primera parte se fue con ventaja visitante y con cierta frustración en las gradas, que veían a su equipo incapaz de transformar el ímpetu en ocasiones claras. En la reanudación, los vigueses se volcaron sobre la portería rival, empujados por el aliento de su afición. El Girona aguantaba con orden, pero el Celta no dejó de insistir hasta el final. Y en el añadido, cuando parecía que los tres puntos volaban, Javi Rueda forzó un penalti que Borja Iglesias convirtió con sangre fría para firmar el empate. Balaídos estalló de alivio, celebrando un punto que sabe a victoria por cómo se produjo, mientras que el Girona se marchó con la amargura de haber dejado escapar el triunfo en los últimos instantes.
El Ciutat de València vibró con un choque lleno de ritmo y alternancias que acabó en empate (2-2) entre Levante y Betis. El arranque fue un vendaval granota: apenas se acomodaban los aficionados en sus asientos cuando Iván Romero abrió la cuenta con un remate oportuno tras un pase medido de Carlos Álvarez. El estadio explotó y la fiesta creció aún más poco después, cuando Etta Eyong firmó el segundo con un disparo ajustado que dejó sin reacción a la defensa bética. Los visitantes, aturdidos, parecían no encontrar el rumbo hasta que, justo antes del descanso, Cucho Hernández recortó distancias y devolvió algo de aire al conjunto verdiblanco. El segundo tiempo cambió el guion por completo. El Betis se adueñó del balón, subió la presión y fue acumulando ocasiones hasta acorralar a un Levante que reculaba con tal de defender su ventaja. La insistencia encontró premio en el minuto 81: un centro preciso de Abde encontró la cabeza de Pablo Fornals, que igualó el marcador. Con el empate, los de Pellegrini fueron a por todas, pero el equipo local se mantuvo firme y todavía amenazó con alguna contra que pudo cambiar el desenlace. El pitido final selló un empate que dejó a los andaluces con la sensación de haber dejado escapar la victoria, mientras que el Levante valoró como un triunfo moral su capacidad para resistir en la recta final y estrenar su casillero de puntos.
Míchel tiene lesionados a David López, Lemar y Juan Carlos, y las dudas de Joel Roca y Tsygankov. Julián Calero tiene disponible a todo su equipo tras recuperar a Matturo.



















































