El Ciutat de València fue escenario de un duelo frenético en el que Levante y Betis firmaron un empate 2-2 con dos partes muy distintas. El conjunto granota salió en tromba y sorprendió a los andaluces con una pegada letal: a los dos minutos, Iván Romero inauguró el marcador tras una asistencia de Carlos Álvarez, y poco después Etta Eyong dobló la ventaja con un disparo ajustado que encendió a la grada. El Betis, desconcertado en ese arranque, tardó en asentarse, pero justo antes del descanso encontró oxígeno con un gol de Cucho Hernández que devolvió la esperanza a los suyos. La segunda mitad se tiñó de verdiblanco. El equipo de Pellegrini adelantó líneas, presionó y fue acumulando ocasiones hasta encerrar al Levante en su campo. El premio llegó en el minuto 81, cuando Pablo Fornals cabeceó con precisión un centro de Abde para poner la igualdad. El Betis buscó la remontada con insistencia, pero el Levante resistió con orden y hasta tuvo alguna contra peligrosa en los instantes finales. Al cierre, el reparto de puntos dejó al Betis con la sensación de haber perdonado demasiado, mientras que el Levante celebró su primer punto de la temporada.
El Real Madrid salió de Anoeta con un triunfo de carácter (1-2) que refuerza su liderato en solitario y deja la sensación de que este equipo sabe sobrevivir incluso en medio de la tormenta. El partido arrancó eléctrico y no tardó en encenderse: Kylian Mbappé castigó un error de la defensa txuri-urdin con una acción marca de la casa para adelantar a los suyos. Pero la alegría se enturbió pronto con la polémica. Dean Huijsen vio la tarjeta roja en el minuto 31 por una acción discutida por le banquillo visitante que pensaba que Militao estaba cerca para corregir ya que Oyarzabal ni siquiera tenía el control del balón. Lejos de caer en el desánimo, los hombres de Xabi Alonso reaccionaron con orgullo y encontraron aire justo antes del descanso. Una pared exquisita entre Mbappé y Arda Güler terminó con el turco firmando el 0-2, un golpe que silenció por momentos a Anoeta. Sin embargo, la Real Sociedad no se rindió: en la segunda mitad se volcó en ataque y recortó distancias gracias a un penalti transformado por Oyarzabal tras una mano de Carvajal. A partir de ahí, el equipo donostiarra empujó con todo, pero se topó con un Courtois gigante y con la solvencia de un Álvaro Carreras que jugó como veterano pese a la inferioridad numérica. El pitido final confirmó un triunfo sufrido y de peso para el Madrid, que encadena su cuarta victoria consecutiva y se mantiene imparable, mientras que la Real se quedó con la amarga sensación de haber rozado un premio mayor.
Pellegrini recupera a Bartra, pero tiene lesionados a Ricardo Rodríguez, Ruibal, Deossa e Isco. Sergio Francisco podrá contar con Brais Méndez, pero tiene lesionados a Yangel Herrera y Óskarsson.



















































