El Real Betis rascó un punto frente al Celta (1-1) en el partido correspondiente a la jornada 6, adelantado por el calendario. El equipo de Manuel Pellegrini se mostró más sólido en la primera parte, donde logró adelantarse gracias a Marc Bartra, que apareció en el área con un cabezazo impecable para silenciar al público gallego justo antes del descanso justo tras un saque de esquina de Lo Celso. El golpe fue duro para los celestes, que se marcharon a vestuarios con la sensación de que el partido se les escapaba. Sin embargo, nada más reanudarse el juego, el guion cambió por completo. Hugo Álvarez cazó un balón suelto en la frontal y, con una volea cargada de determinación, firmó el empate que encendió a la grada. A partir de ahí, el Celta se adueñó del ritmo, empujado por su gente, mientras el Betis buscaba recuperar la calma y aprovechar alguna contra. El intercambio de ocasiones mantuvo la tensión hasta el pitido final, pero el marcador no se volvió a mover. El 1-1 reflejó con justicia un choque en el que el Betis fue dueño del primer acto y el Celta reaccionó con carácter en el segundo, dejando a ambos con un punto que supo a poco.
El Estadio de la Cerámica vivió una tarde para el recuerdo con un Villarreal desatado que pasó por encima del Girona con un contundente 5-0 en la segunda jornada de LaLiga 25–26. Desde el inicio, el conjunto de Marcelino salió a morder y no tardó en abrir la lata: en el minuto 7, Pépé aprovechó un error defensivo para poner el primero. Apenas nueve minutos después, Tajon Buchanan levantó a la grada con un golazo en jugada individual, superando a Krejci con un caño que dejó al rival retratado. El vendaval amarillo no se detuvo ahí: Rafa Marín hizo el tercero en el 25 tras un centro perfecto de Yéremi Pino, y solo tres minutos más tarde Buchanan repitió, esta vez asistido por Sergi Cardona, dejando el choque prácticamente sentenciado antes del descanso. En la reanudación, el Girona trató de reaccionar, pero se encontró con un Villarreal sólido, intenso y con confianza plena. Buchanan firmó su hat-trick en el 64 con un disparo que sorprendió a Krapyvtsov, demasiado lento en la reacción, sellando la manita. Más allá de la pegada ofensiva, Pape Gueye también brilló con un despliegue físico constante, apoyando tanto en defensa como en ataque. Con esta goleada, el Villarreal se colocó en lo más alto de la tabla y lanzó un aviso serio al resto de equipos: su poderío ofensivo puede ser letal. En cambio, el Girona salió de La Cerámica con un duro correctivo, consciente de que su fragilidad defensiva deberá corregirse si quiere aspirar a una temporada tranquila.
Claudio Giráldez tiene lesionado a Starfelt. Marcelino tiene lesionados a Gerard Moreno, Kambwala, Pau Cabanes y Logan Costa. Vuelve Ayoze Pérez.



















































