El atacante argentino anotó un doblete en la goleada del Atleti 5-2 sobre el Real Madrid

El derbi madrileño del Metropolitano dejó una tarde para la historia: el Atlético de Madrid arrolló al Real Madrid con un contundente 5-2, en un partido vibrante que se recordará durante años. Los rojiblancos, de inicio, no partían como favoritos tras el mal arranque que habían tenido en liga, con dos victorias, tres empates y una derrota. Simeone planteó el encuentro como una final de Champions y obtuvo lo que buscaba: una victoria contundente contra su máximo rival para reafirmar su proyecto y despegar en liga hacia la parte alta de la tabla. En el minuto 14, el Atlético de Madrid se adelantó gracias a un golazo de cabeza de Robin Le Normand. El campeón de la Eurocopa con España se elevó por encima de Militao y Tchouaméni para soltar un martillazo a un balón puesto en el área por Giuliano Simeone. Sin embargo, la alegría local no duraría. Diez minutos después, igualó el partido Kylian Mbappé con un disparo cruzado imparable para Oblak. La jugada arrancó en el centro del campo con una conducción de Arda Güler. El turco, poco a poco, se acercó al área rival hasta que sacó el catalejo y puso un pase en profundidad perfecto para que Mbappé finalizara. El francés no falló. Los minutos iban pasando y el Atleti tenía el control del balón. Todo apuntaba a que, eventualmente, las galopadas de Nico González y Giuliano Simeone darían resultado y se pondrían por delante en el marcador. No fue así. El Madrid, con un juego gris pero efectivo, se adelantó con un tanto de Arda Güler. El talentoso jugador merengue puso el 1-2 en el electrónico con un disparo raso desde la frontal tras un buen pase de Vinícius desde la banda izquierda. Xabi Alonso sonreía, creyendo que se irían con ventaja al descanso. Sin embargo, un gigante noruego llamado Sorloth apareció en el añadido del primer tiempo y puso todo patas arriba. Koke envió un centro perfecto al área merengue y noruego cabeceó con tal potencia que Courtois no pudo reaccionar a tiempo. El ex-rojiblanco se vio superado durante todo el encuentro. De siete tiros a puerta, cinco acabaron en gol.

En el descanso, Simeone alentó a los suyos y les hizo creer que eran capaces de ganar. Tanto es así que acabaron desbordando en todas las facetas del juego al Real Madrid. Militao se marchó lesionado y Asencio entró en su lugar, dejando al Real Madrid con una preocupación adicional en la defensa. En el minuto 49, Güler, que hasta entonces había sido el mejor jugador del encuentro en el bando visitante, cometió penalti tras impactar con la bota en la cara de Nico González. Tras la revisión del VAR, Alberola Rojas señaló la pena máxima y Julián Álvarez, MVP de la jornada, no perdonó. Ventaja para el Atlético de Madrid, 3-2. Xabi Alonso rápidamente comenzó a dar indicaciones a los suyos, pidiéndoles mantener la cabeza fría, pero sus directrices no surtieron efecto. Uno de los culpables de que no tuvieran repercusión fue Pablo Barrios. El centrocampista colchonero estuvo todo el partido de arriba abajo moviendo el balón y presionando. Fue clave en la victoria del Cholo. En el minuto 62, Julián Álvarez amplió la ventaja con un golazo por la escuadra de falta directa. Sumando ya un total de seis goles en liga, cinco de ellos en los últimos dos partidos. La marea rojiblanca estalló de alegría y júbilo en las gradas del Metropolitano. En la prolongación, Griezmann puso la guinda con un gol con la pierna mala tras un error de Fede Valverde. El uruguayo perdió el balón en un mal pase y no fue capaz de recuperar la posición. Baena, con mucha inteligencia, condujo y filtró a Griezmann, y el francés firmó la manita. Algo inusual, ya que la última vez que el Atlético de Madrid marcó cinco goles al Real Madrid en un partido oficial fue en la temporada 1949-1950, es decir, hace 75 años. Una mancha imborrable que quedará para siempre en la carrera de Xabi Alonso. Con esta victoria, el Atlético de Madrid se colocó quinto en la clasificación con 12 puntos, mientras que el Real Madrid perdió el liderato, quedándose un punto por debajo del Barça.

El Barcelona consiguió una remontada emocionante para imponerse 2-1 a la Real Sociedad en el Estadio Olímpico de Montjuïc, logrando así situarse en lo más alto de LaLiga. Los visitantes sorprendieron primero con un gol de Álvaro Odriozola en el minuto 31, que puso a prueba la reacción del Barça y silenció momentáneamente a la afición local. Remiro se mantuvo sólido bajo palos hasta que llegó el gol que no pudo evitar. Antes del descanso, Jules Koundé apareció para empatar con un cabezazo potente tras un córner ejecutado por Marcus Rashford, devolviendo la esperanza a los culés. En la segunda mitad, el joven Lamine Yamal fue decisivo: recién ingresado, asistió a Robert Lewandowski, quien en el minuto 59 anotó el gol de la victoria con frialdad con un buen remate de cabeza. A pesar de los intentos de la Real Sociedad, incluido un disparo al travesaño de Takefusa Kubo, el Barça supo mantener la ventaja. Con este triunfo, el Barcelona se coloca líder de LaLiga con 19 puntos, mientras que la Real Sociedad sigue sin conocer la victoria en lo que va de temporada.

El Sevilla se llevó los tres puntos de Vallecas tras imponerse por 0-1 al Rayo Vallecano en un encuentro que se decidió en los últimos instantes del partido. Desde el inicio, los sevillistas se hicieron con el control del balón, manejando la posesión y buscando abrir el marcador con combinaciones rápidas y desbordes por las bandas, aunque les costó concretar las ocasiones frente a un Rayo bien plantado en defensa. Los locales, por su parte, intentaron aprovechar la velocidad de sus extremos y los espacios que dejaba el Sevilla, generando algunas oportunidades que obligaron a Odysseas Vlachodimos a intervenir con seguridad en varias ocasiones. A lo largo del encuentro, ambos equipos mostraron intensidad y compromiso, lo que hizo que el partido se desarrollara con ritmo y tensión constante. El gol de la victoria llegó en el minuto 87, cuando Akor Adams aprovechó un buen centro desde la banda para disparar con precisión y batir al portero rayista, desatando la euforia en la plantilla sevillista y en los seguidores desplazados. A partir de ese momento, el Sevilla se dedicó a controlar los minutos finales y mantener la ventaja, mientras que el Rayo, con el tiempo en contra, se volcó sobre la portería rival, pero sin éxito. Con este triunfo, el Sevilla suma tres puntos valiosos que le permiten escalar posiciones en la tabla y mantener la confianza en sus aspiraciones ligueras, mientras que el Rayo Vallecano se queda con la sensación de haber merecido algo más en un partido en el que luchó hasta el final.

El Real Betis consiguió un triunfo sólido por 2-0 ante Osasuna en La Cartuja, en un encuentro donde los verdiblancos mostraron una superioridad clara durante casi todo el partido. Desde el pitido inicial, el conjunto de Manuel Pellegrini se hizo con el control del juego, imponiendo su ritmo y buscando constantemente el área rival. El primer golpe llegó en el minuto 19: Pablo Fornals recuperó un balón en zona ofensiva y habilitó a Cucho Hernández, quien con clase dejó el balón para Abde Ezzalzouli, que definió a puerta vacía y puso por delante al Betis. Con la ventaja en el marcador, los locales no bajaron la intensidad y continuaron dominando la posesión y las llegadas. Antes del descanso, en el minuto 38, Fornals volvió a aparecer para robar un balón en el centro del campo y asistir a Cucho Hernández, que desde fuera del área remató con potencia y precisión para sentenciar prácticamente el partido. Osasuna intentó reaccionar, generando algunas llegadas y saques de esquina, pero se encontró con un Betis muy sólido en defensa. Los verdiblancos cerraron el encuentro con tranquilidad, controlando la posesión y moviendo el balón con criterio hasta el pitido final. Con esta victoria, el Betis consolida su buena racha inicial de temporada, escalando posiciones en la tabla y mostrando que puede pelear por los puestos europeos, mientras que Osasuna sigue buscando su primera victoria a domicilio y deberá mejorar en defensa y efectividad en los próximos encuentros.

Getafe y Levante firmaron un empate 1-1 en el Coliseum Alfonso Pérez en un encuentro intenso y lleno de alternativas. El Levante golpeó primero, imponiendo un ritmo elevado desde el inicio y aprovechando su dominio territorial. En el minuto 26, Iván Romero aprovechó una asistencia de Brugué y definió con acierto para adelantar a los visitantes, poniendo a prueba la resistencia del conjunto local. Tras el gol, el Getafe comenzó a despertar, aunque en la primera mitad le costó generar ocasiones claras y se mostró algo impreciso en sus acciones ofensivas. En la segunda parte, los azulones salieron más enchufados, moviendo el balón con rapidez y buscando espacios en la defensa granota. Su esfuerzo se vio recompensado en el minuto 57, cuando Juan Iglesias cazó un balón suelto dentro del área y firmó el empate con un remate certero que encendió la grada del Coliseum. A partir de ahí, ambos equipos se volcaron en busca de la victoria, alternando llegadas y acciones de peligro. El Levante se mostró sólido en defensa, con intervenciones oportunas de su portero que evitaron que los locales se adelantaran. Por su parte, el Getafe presionó hasta el final, pero no logró romper el muro visitante. El 1-1 final deja a ambos equipos con sensaciones encontradas: el Getafe con la satisfacción de haber rescatado un punto tras ir por detrás, y el Levante con la sensación de haber podido llevarse algo más tras dominar buena parte del partido. Un empate justo en un duelo que reflejó intensidad, lucha y oportunidades para ambos lados.

Finalmente, el Real Oviedo firmó una remontada memorable en Mestalla y se llevó los tres puntos ante el Valencia con un 1-2 que todavía retumba en Mestalla. El choque arrancó con color blanquinegro, pues apenas habían transcurrido cuatro minutos cuando Arnaut Danjuma abrió el marcador con un remate certero de tijereta tras un centro de Luis Rioja. Este gol de bella factura puso en pie a la grada local. El guion parecía favorable para los de Carlos Corberán, pero el fútbol siempre guarda sorpresas. El equipo che, pese a tener la iniciativa durante gran parte del encuentro, no consiguió sentenciar llegando a fallar un penalti Danjuma en el minuto 74. Aarón Escandell se hizo gigante y despejó el disparo a media altura del neerlandés. El meta español se convirtió en la chispa de la remontada. En el minuto 84, Luka Ilic, con un remate preciso en un balón muerto en un saque de esquina, silenció a Mestalla y devolvió la esperanza al Oviedo. Apenas un minuto más tarde, Salomón Rondón culminó la remontada con un disparo mordido que tocó en un defensa. Este tanto, de forma dolorosa para el Valencia, supuso 1-2 definitivo. El equipo de Corberán intentó reaccionar a la desesperada, pero se topó con un rival envalentonado y con la moral por las nubes tras el golpe asestado en tan poco tiempo. Mestalla despidió el choque entre la incredulidad y la frustración, mientras los asturianos celebraban una victoria de prestigio que refuerza sus aspiraciones en LaLiga sacándoles del descenso y dejándoles decimocuartos con seis puntos.

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