Estos son algunos de los jugadores que, a priori, no parten con un gran cartel en la jornada pero que pueden ofrecer un gran rendimiento:
Rayan Cherki (Francia)
Aunque comparte selección con figuras como Mbappé, Olise o Dembélé, Cherki llega al Mundial como uno de los talentos más ilusionantes del fútbol francés. Su capacidad para jugar entre líneas, desequilibrar en espacios reducidos y generar ocasiones le convierte en un recurso muy valioso para cualquier entrenador. En un torneo donde las rotaciones suelen ser habituales, disponer de un futbolista capaz de cambiar partidos desde la titularidad o el banquillo puede marcar diferencias. Además, su calidad técnica le permite participar tanto en goles como en asistencias, algo muy valioso en Biwenger Fantasy. Con la clasificación ya conseguida (a falta de saber en qué posición), es posible que Cherki tenga bastantes minutos para demostrar que tiene sitio en el once.
Antonio Nusa (Noruega)
El extremo noruego lleva tiempo siendo considerado una de las grandes promesas del fútbol europeo. Su velocidad y capacidad de desborde le permiten generar peligro prácticamente cada vez que encara a un defensor. Noruega cuenta con jugadores de enorme nivel ofensivo y eso favorece que Nusa encuentre espacios para explotar sus virtudes. En torneos cortos, los extremos capaces de producir acciones decisivas suelen acumular puntos rápidamente, y el joven atacante reúne todas las condiciones para convertirse en una de las revelaciones del campeonato. Se enfrentará a Francia con el primer puesto del grupo en juego, y aunque todavía no ha mostrado su máximo nivel, quizás este sea el escenario perfecto para enseñar al mundo de lo que es capaz.
Johan Manzambi (Suiza)
Una de las revelaciones silenciosas del torneo. No tiene el cartel de otras estrellas suizas, pero está ganando protagonismo y suele aparecer en zonas ofensivas. Es el típico jugador fantasy que pasa desapercibido para la mayoría de mánager y acaba dando asistencias o participando en acciones decisivas cuando nadie lo espera. La pasada jornada solo necesitó 20 minutos para anotar un doblete y dar así la victoria a su equipo. Ante Canadá lo normal es que sea titular en un partido decisivo para determinar quién queda en primera posición.
Ali Al-Hamadi (Irak)
Aunque Irak lo tiene muy complicado para pasar de ronda, matemáticamente no está fuera del torneo. Con la más que posible baja de Aymen, Al-Hamadi representa perfectamente ese tipo de delantero que puede ofrecer un rendimiento muy superior a las expectativas. El atacante destaca por su capacidad para fijar centrales, atacar espacios y aprovechar prácticamente cualquier ocasión dentro del área. Gran parte del potencial ofensivo de Irak pasa por sus botas, lo que aumenta considerablemente sus opciones de participar directamente en los goles de su selección. Si Irak quiere tener opciones de clasificación, necesita ganar por la mayor cantidad de goles que sea posible a Senegal, y Al-Hamadi tiene argumentos de sobra para ser uno de los nombres propios del partido.
Ritsu Doan (Japón)
Con una selección de Japón dando un gran rendimiento, Doan todavía no está ofreciendo lo que se espera de él. Fue titular tanto ante Países Bajos como ante Túnez, lo que demuestra que tiene la confianza de su técnico, pero sus puntuaciones dejan mucho que desear. Japón se juega el liderato en su partido contra Suecia en un choque en el que la diferencia de goles puede ser clave. Recordemos que Doan fue capaz de marcar en el anterior Mundial a Alemania y España, por lo que tiene calidad de sobra para destacar.



















