En este artículo encontrarás las alineaciones probables de cada equipo de LaLiga para esta jornada, además de información de interés sobre los partidos y el nombre del cronista de Diario AS que se encarga de cada uno de ellos. Finalmente, tendrás a tu disposición el pódcast de Jornada Perfecta para ampliar la información sobre el mundo fantasy.
El Ciutat de València fue escenario de un duelo frenético en el que Levante y Betis firmaron un empate 2-2 con dos partes muy distintas. El conjunto granota salió en tromba y sorprendió a los andaluces con una pegada letal: a los dos minutos, Iván Romero inauguró el marcador tras una asistencia de Carlos Álvarez, y poco después Etta Eyong dobló la ventaja con un disparo ajustado que encendió a la grada. El Betis, desconcertado en ese arranque, tardó en asentarse, pero justo antes del descanso encontró oxígeno con un gol de Cucho Hernández que devolvió la esperanza a los suyos. La segunda mitad se tiñó de verdiblanco. El equipo de Pellegrini adelantó líneas, presionó y fue acumulando ocasiones hasta encerrar al Levante en su campo. El premio llegó en el minuto 81, cuando Pablo Fornals cabeceó con precisión un centro de Abde para poner la igualdad. El Betis buscó la remontada con insistencia, pero el Levante resistió con orden y hasta tuvo alguna contra peligrosa en los instantes finales. Al cierre, el reparto de puntos dejó al Betis con la sensación de haber perdonado demasiado, mientras que el Levante celebró su primer punto de la temporada.
El Real Madrid salió de Anoeta con un triunfo de carácter (1-2) que refuerza su liderato en solitario y deja la sensación de que este equipo sabe sobrevivir incluso en medio de la tormenta. El partido arrancó eléctrico y no tardó en encenderse: Kylian Mbappé castigó un error de la defensa txuri-urdin con una acción marca de la casa para adelantar a los suyos. Pero la alegría se enturbió pronto con la polémica. Dean Huijsen vio la tarjeta roja en el minuto 31 por una acción discutida por le banquillo visitante que pensaba que Militao estaba cerca para corregir ya que Oyarzabal ni siquiera tenía el control del balón. Lejos de caer en el desánimo, los hombres de Xabi Alonso reaccionaron con orgullo y encontraron aire justo antes del descanso. Una pared exquisita entre Mbappé y Arda Güler terminó con el turco firmando el 0-2, un golpe que silenció por momentos a Anoeta. Sin embargo, la Real Sociedad no se rindió: en la segunda mitad se volcó en ataque y recortó distancias gracias a un penalti transformado por Oyarzabal tras una mano de Carvajal. A partir de ahí, el equipo donostiarra empujó con todo, pero se topó con un Courtois gigante y con la solvencia de un Álvaro Carreras que jugó como veterano pese a la inferioridad numérica. El pitido final confirmó un triunfo sufrido y de peso para el Madrid, que encadena su cuarta victoria consecutiva y se mantiene imparable, mientras que la Real se quedó con la amarga sensación de haber rozado un premio mayor.
Pellegrini recupera a Bartra, pero tiene lesionados a Ricardo Rodríguez, Ruibal, Deossa e Isco. Sergio Francisco podrá contar con Brais Méndez, pero tiene lesionados a Yangel Herrera y Óskarsson.
En Balaídos, el Girona golpeó primero y parecía llevar el duelo encarrilado, pero el Celta sacó un empate en la recta final. Apenas habían pasado unos minutos cuando Vladyslav Vanat cazó un balón en el área y adelantó a los visitantes con un disparo certero, enfriando los ánimos celestes. El conjunto catalán mostró personalidad, con Ounahi y Asprilla liderando las transiciones, mientras el Celta trataba de responder con empuje, aunque sin claridad en los metros finales. La primera parte se fue con ventaja visitante y con cierta frustración en las gradas, que veían a su equipo incapaz de transformar el ímpetu en ocasiones claras. En la reanudación, los vigueses se volcaron sobre la portería rival, empujados por el aliento de su afición. El Girona aguantaba con orden, pero el Celta no dejó de insistir hasta el final. Y en el añadido, cuando parecía que los tres puntos volaban, Javi Rueda forzó un penalti que Borja Iglesias convirtió con sangre fría para firmar el empate. Balaídos estalló de alivio, celebrando un punto que sabe a victoria por cómo se produjo, mientras que el Girona se marchó con la amargura de haber dejado escapar el triunfo en los últimos instantes.
El Ciutat de València vibró con un choque lleno de ritmo y alternancias que acabó en empate (2-2) entre Levante y Betis. El arranque fue un vendaval granota: apenas se acomodaban los aficionados en sus asientos cuando Iván Romero abrió la cuenta con un remate oportuno tras un pase medido de Carlos Álvarez. El estadio explotó y la fiesta creció aún más poco después, cuando Etta Eyong firmó el segundo con un disparo ajustado que dejó sin reacción a la defensa bética. Los visitantes, aturdidos, parecían no encontrar el rumbo hasta que, justo antes del descanso, Cucho Hernández recortó distancias y devolvió algo de aire al conjunto verdiblanco. El segundo tiempo cambió el guion por completo. El Betis se adueñó del balón, subió la presión y fue acumulando ocasiones hasta acorralar a un Levante que reculaba con tal de defender su ventaja. La insistencia encontró premio en el minuto 81: un centro preciso de Abde encontró la cabeza de Pablo Fornals, que igualó el marcador. Con el empate, los de Pellegrini fueron a por todas, pero el equipo local se mantuvo firme y todavía amenazó con alguna contra que pudo cambiar el desenlace. El pitido final selló un empate que dejó a los andaluces con la sensación de haber dejado escapar la victoria, mientras que el Levante valoró como un triunfo moral su capacidad para resistir en la recta final y estrenar su casillero de puntos.
Míchel tiene lesionados a David López, Lemar y Juan Carlos, y las dudas de Joel Roca y Tsygankov. Julián Calero tiene disponible a todo su equipo tras recuperar a Matturo.
Anoeta fue escenario de una batalla intensa en la que el Real Madrid salió reforzado con un triunfo de mérito (1-2) que mantiene su camino perfecto en LaLiga. Apenas arrancaba el partido cuando Kylian Mbappé castigó un error en la salida de balón de la Real Sociedad para marcar con una acción individual de pura calidad. Sin embargo, la noche se torció pronto para los blancos: Dean Huijsen fue expulsado en el minuto 31 en una jugada muy protestada por los blancos, que entendían que una amarilla era suficiente. El equipo de Xabi Alonso, lejos de hundirse, mostró carácter . Justo antes del descanso, Arda Güler culminó una gran jugada colectiva junto a Mbappé para firmar el segundo tanto y dar oxígeno a los suyos. La Real reaccionó tras el intermedio y encontró el 1-2 en un penalti transformado por Oyarzabal después de una mano de Carvajal, lo que desató la ofensiva local. Los donostiarras volcaron su juego sobre la portería rival, pero se toparon con un Courtois imperial y con la seriedad defensiva de un Álvaro Carreras que no se arrugó pese a la inferioridad numérica durante más de una hora. El pitido final selló la cuarta victoria seguida del Madrid, un triunfo sufrido y de peso que lo mantiene en lo más alto, mientras la Real se marchó con la sensación de haber rozado un premio mayor.
El RCDE Stadium fue testigo de un duelo vibrante que se decidió en los últimos minutos. El Espanyol arrancó con determinación y encontró premio muy pronto gracias a Pere Milla, que adelantó a los suyos con un remate preciso tras un buen servicio de Carlos Romero. El empuje perico no se detuvo ahí: antes del descanso, Roberto Fernández amplió la ventaja, desatando la euforia en la grada. Pero el Mallorca reaccionó y, tras un penalti transformado por Vedat Muriqi, volvió a meterse en el partido. La expulsión de Pere Milla poco después encendió aún más el encuentro y dio alas a los visitantes. Con un jugador menos, el Espanyol se vio obligado a resistir en su propio campo mientras el Mallorca aumentaba la presión. El propio Muriqi, en plena racha, firmó el empate y puso el choque al rojo vivo. Sin embargo, cuando parecía que el reparto de puntos era inevitable, una última acción dentro del área cambió el destino: Kike García asumió la responsabilidad desde el punto de penalti y no falló, sellando un triunfo épico para los locales. El pitido final desató la celebración en Cornellà, con un Espanyol que se mantiene invicto en tercera posición y un Mallorca que se marchó con la sensación de haber rozado la remontada y dejado escapar una oportunidad de oro para sumar.
Xabi Alonso recupera a Bellingham, Camavinga y Endrick, aunque tiene lesionados a Trent Alexander-Arnold, Mendy y Rüdiger, además de la baja del sancionado Huijsen. Manolo González recupera a Expósito, por lo que solo tiene la baja del sancionado Pere Milla.
El Atlético de Madrid encontró el desahogo que tanto necesitaba y firmó su primera victoria del curso con un convincente 2-0 sobre el Villarreal en el Metropolitano. Desde el inicio, los de Simeone salieron con una marcha más, decididos a recuperar la identidad que los caracteriza. La recompensa llegó en la primera parte, cuando Pablo Barrios, con sangre fría, definió tras una magnífica asistencia de Julián Alvarez. Ese gol no solo adelantó al conjunto rojiblanco, sino que también inyectó la confianza perdida tras semanas de dudas y resultados discretos. El equipo respondió con presión asfixiante, seguridad defensiva y una mayor claridad ofensiva que hacía tiempo no mostraba. En la segunda mitad, el guion se mantuvo: el Atlético dominó el juego y cerró el partido con autoridad. Nico González, de estreno como goleador rojiblanco, firmó el segundo con un cabezazo potente tras un centro de Marcos Llorente, desatando la ovación de la afición. El Villarreal, en cambio, no logró descifrar la muralla colchonera y apenas probó fortuna contra Oblak, que pasó una noche tranquila. Al final, la victoria no solo valió tres puntos, sino que también trajo de vuelta la confianza y la intensidad de un Atlético que, de nuevo, parece mirar al futuro con ambición.
El Sadar volvió a ser un fortín y Osasuna lo aprovechó para imponerse con autoridad por 2-0 al Rayo Vallecano. El equipo rojillo salió decidido a mandar desde el inicio, con un fútbol intenso y bien hilvanado que pronto dio frutos. Apenas en el minuto 15, Raúl García cazó un balón suelto en el área tras un despeje defectuoso de la defensa visitante y, con la frialdad de un depredador, adelantó a los navarros. El gol dejó tocado al Rayo, que trató de reaccionar con las internadas de De Frutos, los intentos de Unai López y la chispa de Isi, pero sin la claridad suficiente para inquietar de verdad a Sergio Herrera. En la segunda mitad, Osasuna mostró madurez y oficio. Supo bajar el ritmo cuando lo necesitaba y acelerar en el momento justo. Jagoba Arrasate movió el banquillo y la entrada de Iker Benito resultó decisiva: fresco y eléctrico, culminó en el 77 una contra vertiginosa que dejó sin respuesta a la zaga rayista, sellando el segundo tanto de la noche. El Rayo, herido en su orgullo, asumió el control del balón en busca de un gol que lo reenganchara al partido, pero se topó una y otra vez con una defensa local bien plantada, liderada por Boyomo, y con un Herrera que transmitió seguridad bajo palos. El pitido final confirmó un triunfo sólido de Osasuna, que refuerza su fortaleza en casa y alimenta la confianza de un equipo que sabe aprovechar sus momentos. El Rayo, en cambio, volvió a Madrid con la sensación amarga de haberlo intentado sin el acierto necesario para sacar algo positivo de Pamplona.
Marcelino tiene la duda de Gerard Moreno, que puede unirse a los lesionados Logan Costa, Kambwala y Pau Cabanes. Alessio Lisci tiene lesionado a Aimar Oroz y Moi Gómez.
San Mamés fue escenario de un derbi cargado de tensión, de esos que se juegan con el corazón en la boca y que terminan grabados en la memoria de una afición. Allí, el Deportivo Alavés firmó una victoria histórica por 0-1 ante el Athletic Club, rompiendo un maleficio de más de veinte años sin ganar en Bilbao. El encuentro se decidió en el minuto 57, en una acción tan cruel como determinante: Álex Berenguer, en su intento de despejar un centro de Denis Suárez, desvió el balón hacia su propia portería y desató el júbilo albiazul. A partir de ahí, el Athletic se lanzó con todo lo que tenía, empujado por su gente y volcando el juego en busca de un gol que nunca llegó. Centros, segundas jugadas, remates forzados… nada pudo con un Sivera imponente bajo palos ni con la disciplina férrea de un Alavés que se dejó el alma en cada balón dividido. El equipo de Coudet, consciente de lo que se jugaba, manejó los tiempos con inteligencia. Se defendió con orden, supo sufrir y no perdió la concentración en ningún momento. El pitido final desató la alegría visitante, que celebró una gesta largamente esperada en territorio hostil. El Athletic, en cambio, se marchó con un sabor amargo, sabedor de que la falta de acierto en los metros finales acabó costándole tres puntos en una noche que, esta vez, sonrió al vecino vitoriano.
El Sánchez-Pizjuán vivió una noche eléctrica con un 2-2 entre Sevilla y Elche que tuvo de todo: goles, giros inesperados y emoción hasta el último suspiro. El conjunto hispalense golpeó primero, justo antes del descanso, gracias a un golpeo de Isaac Romero desde la frontal que levantó al estadio y parecía allanar el camino hacia una victoria necesaria. Pero el fútbol, caprichoso como siempre, tenía otros planes. Nada más volver de vestuarios, el Elche reaccionó con fiereza: André Silva cazó un error en la zaga sevillista para poner la igualdad y, apenas unos minutos después, Rafa Mir silenció Nervión con una falta directa impecable que se coló en la red como un jarro de agua fría para los locales. Con el Sevilla herido, los de Matías Almeyda se lanzaron en tromba en busca del empate. La recompensa llegó en el minuto 85, cuando Peque, tras un toque sutil de Alexis Sánchez, clavó el balón en la escuadra y desató la euforia de la grada. Al final, reparto de puntos en un choque de vértigo: el Elche, invicto tras cuatro jornadas, salió reforzado de uno de los escenarios más exigentes de la liga, mientras que el Sevilla volvió a marcharse con la amarga sensación de haber dejado escapar el triunfo en casa.
Coudet podrá contar con toda su plantilla. Almeyda recupera a Ejuke y Akor Adams, por lo que solo tiene la baja por lesión de Joan Jordán.
El Estadi Johan Cruyff fue escenario de una exhibición total del Barcelona, que arrolló 6-0 al Valencia en una de sus noches más inspiradas de este inicio liguero. Desde el pitido inicial, los de Flick se adueñaron del balón y del partido, con una presión alta que ahogó a los de Mestalla. El primer golpe lo dio Fermín López, culminando una gran combinación con Ferran con un disparo certero que abrió la senda del festival azulgrana. El Valencia, acorralado, apenas pudo salir de su propio campo en una primera parte marcada por el dominio absoluto culé. La reanudación trajo consigo un vendaval imparable: Raphinha, ingresado desde el banquillo, encendió la grada con un doblete que confirmó la avalancha ofensiva. Fermín, en estado de gracia, se apuntó su segundo gol con un zapatazo desde fuera del área, y Robert Lewandowski, fiel a su instinto depredador, cerró la goleada con dos definiciones marca de la casa. En el centro del huracán estuvo Pedri, que orquestó el juego con maestría, recordando por qué muchos lo consideran hoy el mediocampista más en forma del planeta. Mientras tanto, Joan García mantuvo el arco a cero con intervenciones seguras. El Barça no solo se llevó los tres puntos, sino que reafirmó su candidatura a todo, dejando al Valencia hundido en una derrota dolorosa.
San Mamés vivió una noche cargada de tensión y dramatismo en la que el Alavés logró un triunfo histórico por 0-1 ante el Athletic Club, rompiendo más de veinte años sin vencer en el feudo rojiblanco. El partido se abrió en el minuto 57 de manera inesperada: Álex Berenguer, intentando despejar un centro de Denis Suárez, terminó enviando el balón a su propia portería, desatando la euforia visitante y dejando al Athletic obligado a lanzarse al ataque con todo. A partir de ese momento, los rojiblancos buscaron el empate con centros, combinaciones y empuje constante, pero se toparon con un Sivera infranqueable y una defensa del Alavés férrea y muy organizada. El equipo de Coudet, consciente de la importancia de cada balón, supo manejar los tiempos, mantenerse sólido y resistir la ofensiva local hasta el pitido final. La frustración se apoderó del Athletic, que vio cómo la falta de acierto en los metros finales le costaba caro, mientras que el Alavés celebró una victoria que quedará para siempre en su historia por la hazaña lograda en Bilbao.
Carlos Corberán podrá contar con toda su plantilla. Valverde recupera a Lekue, pero tiene lesionados a Nico Williams, Beñat Prados y Egiluz. Están sancionados Yeray y Álex Padilla.
El Sadar fue escenario de una victoria sólida y merecida de Osasuna, que superó 2-0 al Rayo Vallecano con eficacia y orden. Desde los primeros instantes, los rojillos se hicieron con el control del balón y generaron las primeras ocasiones de peligro. El primer golpe llegó al minuto 15: un despeje defectuoso de la defensa visitante dejó el balón a merced de Raúl García, quien no perdonó y adelantó a los locales. El tanto dejó al Rayo descolocado, intentando recomponerse con De Frutos, Unai López e Isi, pero sin la claridad necesaria para inquietar seriamente a Sergio Herrera. En la segunda mitad, Osasuna manejó el ritmo del encuentro con inteligencia y frescura, incorporando a Iker Benito, quien terminó firmando el segundo gol en el minuto 77 tras una veloz transición que desbordó a la defensa rayista. El Rayo trató de reaccionar con la posesión y buscó el descuento, pero se topó con una defensa local bien organizada, liderada por Boyomo, y un Herrera seguro bajo palos. Al final, los rojillos celebraron un triunfo que refuerza su buen momento en casa, mientras que el Rayo se marchó con la sensación amarga de haberlo intentado sin concretar sus oportunidades.
Balaídos fue testigo de un partido lleno de emoción y giros inesperados, donde el Girona pareció tener el control durante gran parte del encuentro pero tuvo que conformarse con el empate. Apenas comenzaba el choque cuando Vladyslav Vanat cazó un balón suelto en el área y adelantó a los visitantes con un disparo certero, enfriando los ánimos locales. El conjunto catalán mostró personalidad y ritmo, con Ounahi y Asprilla liderando las transiciones, mientras que el Celta intentaba reaccionar con empuje, aunque sin concretar en los metros finales. La primera mitad terminó con ventaja visitante y cierta frustración en la grada, que veía a los suyos incapaces de generar oportunidades claras. En la segunda parte, el Celta se volcó sobre la portería rival, empujado por el fervor de su afición, y aunque el Girona se mantuvo ordenado en defensa, los locales no dejaron de insistir. Cuando parecía que los tres puntos se escapaban, en el tiempo añadido Javi Rueda provocó un penalti que Borja Iglesias transformó con sangre fría, rescatando un empate que supo a victoria para los vigueses. Balaídos estalló de alegría, celebrando un punto muy trabajado, mientras que el Girona se marchó con la amargura de haber dejado escapar un triunfo que tenía prácticamente en el bolsillo.
Íñigo Pérez tiene lesionados a Mumin, Nteka y Luiz Felipe, además de la duda de Fran Pérez. Claudio Giráldez tiene como duda a Marcos Alonso.
El RCDE Stadium vivió un partido cargado de emoción que se decidió en los últimos instantes. El Espanyol comenzó con intensidad y pronto abrió el marcador gracias a Pere Milla, que transformó con precisión un buen servicio de Carlos Romero. Antes del descanso, Roberto Fernández amplió la ventaja y desató la euforia en la grada. Sin embargo, el Mallorca reaccionó: un penalti transformado por Vedat Muriqi metió a los visitantes de nuevo en el partido, y la expulsión de Pere Milla poco después encendió aún más el duelo, dejando al Espanyol con un hombre menos y defendiendo con uñas y dientes. Con la presión mallorquinista aumentando, Muriqi igualó el choque y llevó la tensión al máximo. Cuando parecía que el empate estaba cantado, una última jugada cambió el destino del encuentro. Penalti a favor de los locales que Kike García se encargó de transformar, firmando un triunfo épico para el Espanyol. El pitido final desató la celebración en Cornellà, consolidando al equipo local como invicto y dejando al Mallorca con la sensación de haber estado muy cerca de la remontada y dejado escapar una oportunidad de oro de sumar.
El Atlético de Madrid puso fin a su sequía de victorias y se llevó un contundente 2-0 frente al Villarreal en el Metropolitano. Desde el pitido inicial, los rojiblancos mostraron intensidad y determinación, imponiendo su ritmo y generando peligro constante. La primera mitad se abrió con un gol de Pablo Barrios, que definió con tranquilidad tras una gran asistencia de Julián Álvarez, devolviendo la confianza a un equipo que necesitaba reafirmar su identidad. El Atlético se mostró firme en defensa, presionando alto y mostrando claridad en sus acciones ofensivas. En la segunda parte, los locales controlaron el partido y sentenciaron con un cabezazo potente de Nico González, que anotó su primer gol como colchonero tras un centro medido de Marcos Llorente. El Villarreal, por su parte, nunca logró inquietar seriamente a Oblak, topándose con la solidez defensiva del Atlético. Con esta victoria, los de Simeone no solo suman tres puntos importantes, sino que recuperan confianza y sensaciones, mirando con optimismo lo que resta de temporada.
Jagoba Arrasate tiene disponible a toda su plantilla. Simeone tiene lesionados a Thiago Almada, Álex Baena y Giménez. Es duda Johnny Cardoso.
El Sánchez-Pizjuán vivió un duelo intenso y lleno de emoción que terminó con un empate 2-2 entre Sevilla y Elche, con giros constantes hasta el último minuto. El equipo local golpeó primero: justo antes del descanso, Isaac Romero sorprendió con un potente disparo desde la frontal que abrió el marcador y encendió a la grada, dando la sensación de que la victoria se encaminaba. Sin embargo, la segunda mitad cambió el guion: André Silva igualó tras un error defensivo y, poco después, Rafa Mir adelantó al Elche con una falta magistral que silenció Nervión y volteó el marcador. Con el Sevilla presionado y buscando con insistencia, el equipo de Matías Almeyda volcó todas sus fuerzas al ataque y encontró el empate en el minuto 85. Peque, tras una asistencia precisa de Alexis Sánchez, colocó el balón en la escuadra para firmar el 2-2 definitivo. El Elche, invicto tras cuatro jornadas, se llevó un punto valioso de uno de los estadios más complicados de LaLiga, mientras que el Sevilla se quedó con la sensación de haber dejado escapar otra oportunidad de sumar su primer triunfo en casa.
El Getafe firmó un triunfo convincente en el Coliseum al imponerse 2-0 al Real Oviedo, en un duelo que quedó prácticamente sentenciado al borde del descanso. En apenas cinco minutos de añadido, los azulones aprovecharon dos acciones a balón parado para golpear con fuerza: primero Mario Martín cabeceó a la red un centro medido de Luis Milla y, poco después, Borja Mayoral repitió la fórmula con otro testarazo que dobló la ventaja local y desató la euforia en la grada. Con el marcador a favor, el conjunto de Bordalás supo manejar los tiempos en la segunda mitad, mostrándose sólido atrás y sin dar opción a un Oviedo que lo intentó con más corazón que claridad. Las lesiones y la posterior expulsión de Fede Viñas terminaron por condenar al equipo asturiano, que nunca encontró el camino para inquietar seriamente a David Soria. El Getafe, en cambio, cerró una tarde plácida que le permite seguir creciendo con confianza en el arranque liguero.
Eder Sarabia podrá contar con Germán Valera y Marc Aguado, pero tiene la duda de Pedrosa y las bajas de los lesionados Yago Santiago y Álvaro Rodríguez. Veljko Paunovic recupera a Chaira, aunque tiene lesionados a Ejaria y Álvaro Lemos. Es duda David Costas y está sancionado Viñas.
El Estadi Johan Cruyff fue testigo de una exhibición imparable del Barcelona, que arrolló 6-0 al Valencia en una de sus noches más espectaculares del arranque liguero. Desde el pitido inicial, los de Flick marcaron un ritmo vertiginoso que desbordó a los visitantes. Fermín López inauguró el marcador con un disparo preciso tras una gran combinación con Ferran, sentando las bases de una primera mitad en la que el Barça dominó con autoridad. El Valencia, pese a sus intentos de mantener el orden defensivo, se vio constantemente superado y encerrado en su propio campo. La segunda mitad se convirtió en un auténtico vendaval culé. Raphinha, entrando desde el banquillo, firmó un doblete que encendió la grada, mientras Fermín ampliaba su cuenta personal con un misil desde fuera del área. Robert Lewandowski también se hizo notar con dos tantos, mostrando la frialdad de un goleador letal. Pedri, maestro en la orquesta del mediocampo, dirigió el juego con una calidad sublime, impidiendo que el Valencia encontrara el control del partido, mientras Joan García mantenía su portería a cero con seguridad. Con seis goles y un juego arrollador, el Barça reafirma su candidatura a todo, dejando al Valencia con una derrota bastante dura.
El Coliseum Alfonso Pérez fue testigo de un triunfo sólido del Getafe, que superó 2-0 al Real Oviedo en un duelo que prácticamente quedó decidido antes del descanso. En apenas cinco minutos de añadido, los azulones aprovecharon dos acciones a balón parado: primero, Mario Martín cabeceó a la red un centro preciso de Luis Milla, y poco después Borja Mayoral repitió la fórmula con otro testarazo que dobló la ventaja y desató la alegría en la grada. Con la ventaja en el marcador, el equipo de Bordalás controló los tiempos en la segunda mitad, mostrando solidez defensiva y sin dar opción a un Oviedo que lo intentó con más entrega que claridad. Las lesiones y la expulsión de Fede Viñas terminaron de sentenciar a los asturianos, que nunca lograron inquietar a David Soria. Por su parte, el Getafe cerró una tarde tranquila que refuerza la confianza y la moral del equipo en el arranque de la temporada.
Hansi Flick recupera a De Jong, pero tiene lesionados a Gavi, Ter Stegen y Balde, además de las dudas de Cubarsí y Lamine Yamal. José Bordalás solo tiene lesionado a Juanmi tras recuperar a Javi Muñoz y Alex Sancris.



















